Contrariamente a los humanos, cuyo sexo está determinado por los cromosomas X e Y, los hongos poseen un sistema de reproducción mucho más complejo y asombroso. Un nuevo estudio liderado por el investigador David Peris ha identificado un total de 17.550 tipos de apareamiento en los hongos poroides Trichaptum.
Esta diversidad extrema no es solo una curiosidad biológica; es una herramienta de supervivencia que les permite reducir la endogamia y adaptarse mejor a ambientes hostiles.
¿Cómo funciona el sexo en los hongos?
El sexo en los hongos es bastante desconocido para el público general. Según explica Peris, del departamento de Biociencias de la Universidad de Oslo, la reproducción sexual de estos organismos se realiza mediante la fusión de núcleos sexualmente compatibles para la posterior producción de esporas recombinantes.
Mientras que los humanos tenemos teóricamente un 50% de posibilidades de encontrar una pareja compatible, los hongos del género Trichaptum tienen un sistema tetrapolar. Esto significa que el 98% de las veces que sus esporas se encuentran con otro individuo, encontrarán una pareja compatible.

Ventajas evolutivas: "Ser raro es una ventaja"
La selección natural ha permitido este mecanismo para evitar la consanguinidad (endogamia), lo cual es vital en tiempos de cambio climático. Inger Skrede, profesora de la Universidad de Oslo, señala que en este reino "siempre es una ventaja ser raro": tener un alelo poco común aumenta las probabilidades de éxito reproductivo.
Los científicos comparan este sistema con nuestros genes inmunitarios: a mayor diversidad de alelos, mayor capacidad de defensa y adaptación. Esta mezcla genética constante asegura que, si las condiciones del entorno cambian, los hongos tengan mayores posibilidades de supervivencia.
Referencia Científica
David Peris et al. “Large-scale fungal strain sequencing unravels the molecular diversity in mating loci maintained by long-term balancing selection” PLoS Genetics, 2022. Fuente: SINC.