🚚ENVÍO GRATIS SOBRE $60.000 🎁10% OFF: BAZARFUNGIMARZO

🍄 RETIRO GRATIS EN PARQUE ARAUCO

Carrito 0

¡Felicidades, tu pedido califica para el ENVÍO GRATIS! ¡Suma $60.000 más y obtén ENVÍO GRATIS!
Lo siento, parece que no tenemos suficiente de este producto.

Par con
Subtotal Gratis
Antes de los impuestos y gastos de envío.

Tu carrito está vacío.

Selenio: para qué sirve, beneficios y en qué alimentos se encuentra

Selenio

El selenio es un oligoelemento esencial que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades pero que cumple funciones críticas: actúa como antioxidante, protege la glándula tiroides, refuerza el sistema inmune y participa en la producción de espermatozoides y en la regulación hormonal femenina. 

El organismo no lo sintetiza, por lo que debe obtenerse a través de la alimentación. Sus principales fuentes son las nueces de Brasil, los mariscos, las carnes, los cereales integrales y ciertos hongos adaptógenos.

¿Qué es el selenio y por qué es esencial?

El selenio es un mineral también llamado oligoelemento, que se incorpora al organismo principalmente en forma de selenometionina y selenocisteína, dos aminoácidos selenados presentes en los alimentos. Su carácter esencial significa que una deficiencia sostenida produce consecuencias clínicas medibles, mientras que su exceso también puede ser tóxico, lo que lo convierte en un nutriente de ventana terapéutica estrecha.

El cuerpo de un adulto contiene entre 13 y 20 mg de selenio, concentrados principalmente en el hígado, los riñones, la glándula tiroides, el músculo esquelético y los testículos. El Instituto Nacional de Salud de EE. UU. (NIH) establece la ingesta diaria recomendada en 55 microgramos (mcg) para adultos, con un límite máximo tolerable de 400 mcg diarios antes de que aparezcan signos de toxicidad (selenosis).

Selenio, para qué sirve: sus funciones principales en el organismo

Defensa antioxidante

El selenio es componente estructural de las selenoproteínas, un grupo de proteínas con función antioxidante que incluye a la glutatión peroxidasa, una de las enzimas antioxidantes más potentes del organismo y a la tiorredoxina reductasa. Estas enzimas neutralizan el peróxido de hidrógeno y los lípidos oxidados dentro de las células, protegiendo el ADN, las membranas celulares y las proteínas del daño oxidativo.

Sin selenio suficiente, la producción de estas enzimas se reduce y el estrés oxidativo celular aumenta, un proceso vinculado al envejecimiento acelerado y al mayor riesgo de enfermedades crónicas.

Salud tiroidea

La glándula tiroides es el tejido con mayor concentración de selenio por gramo en el cuerpo humano, lo que refleja su dependencia de este mineral. Las enzimas yodotironina desyodasas, son las responsables de convertir la hormona tiroidea inactiva T4 en su forma activa T3, el proceso fundamental para que la tiroides regule el metabolismo basal, la temperatura corporal y la energía.

La deficiencia de selenio se asocia con hipotiroidismo subclínico, tiroiditis de Hashimoto y mayor riesgo de nódulos tiroideos, según estudios publicados en Thyroid y revisados por la Sociedad Europea de Tiroides.

Sistema inmune y respuesta inflamatoria

El selenio modula la respuesta inmunitaria de forma bidireccional: estimula la proliferación de linfocitos T y la actividad de las células NK (Natural Killer) cuando el sistema inmune está deprimido, y regula la inflamación excesiva al inhibir la activación del factor NF-κB, un mediador central de la inflamación crónica. Esta acción dual lo convierte en un mineral especialmente relevante en enfermedades autoinmunes y procesos infecciosos.

Fertilidad masculina

El selenio es indispensable para la espermatogénesis: participa en la síntesis de la cápsula mitocondrial del espermatozoide y en la protección del ADN espermático frente al daño oxidativo. Estudios publicados en Human Reproduction documentan que hombres con niveles bajos de selenio presentan mayor proporción de espermatozoides con morfología anormal y menor motilidad.

Selenio, para qué sirve en la mujer

Equilibrio hormonal y tiroides

En la mujer, el selenio tiene un papel especialmente relevante por su relación con la tiroides, un órgano cuyas disfunciones afectan de forma desproporcionada al sexo femenino. La tiroiditis de Hashimoto se ha asociado en múltiples estudios con niveles bajos de selenio, y algunas investigaciones sugieren que la suplementación puede reducir los anticuerpos antitiroideos (anti-TPO). 

Un metaanálisis publicado en Thyroid (2018) concluyó que la suplementación con selenio en pacientes con Hashimoto reduce significativamente los niveles de anticuerpos anti-TPO.

Embarazo y desarrollo fetal

Durante el embarazo, los requerimientos de selenio aumentan. Su deficiencia se ha asociado con mayor riesgo de preeclampsia, parto prematuro y bajo peso al nacer. La OMS reconoce el selenio como micronutriente crítico durante la gestación y la lactancia.

Salud reproductiva y menopausia

El selenio participa en la síntesis de hormonas sexuales femeninas y en la protección del tejido ovárico frente al estrés oxidativo. Durante la menopausia, cuando el estrés oxidativo aumenta por la caída del estrógeno, un aporte adecuado de selenio contribuye a mantener la función antioxidante y a reducir los marcadores inflamatorios asociados a esta etapa.

Selenio

Selenio en alimentos: las mejores fuentes naturales

Fuentes de alta concentración

  • Nuez de Brasil (Bertholletia excelsa): una sola unidad puede aportar entre 68 y 91 mcg de selenio, cubriendo prácticamente la ingesta diaria recomendada. Es la fuente alimentaria más concentrada conocida.

  • Mariscos y pescados (atún, sardina, langostinos, mejillones): entre 40 y 65 mcg por porción de 100 g.

  • Vísceras (hígado, riñón): especialmente ricas en selenio biodisponible.

  • Carnes magras (pollo, pavo, ternera): entre 20 y 40 mcg por porción de 100 g.

  • Huevos: aproximadamente 15-20 mcg por unidad, principalmente en la yema.

Fuentes vegetales

El contenido de selenio en los alimentos vegetales depende en gran medida de la concentración del mineral en el suelo donde se cultivaron, lo que genera variabilidad importante entre regiones:

  • Cereales integrales (arroz integral, avena, pan integral): fuente moderada y accesible.

  • Semillas de girasol: entre 50 y 80 mcg por 100 g en buenas condiciones de cultivo.

  • Ajo y cebolla: contienen selenio orgánico en forma de selenometionina.

  • Legumbres (lentejas, garbanzos): aporte modesto pero constante.

Selenio en hongos adaptógenos

Los hongos son organismos con una capacidad notable para bioacumular selenio del sustrato en el que crecen, concentrándolo en formas orgánicas de alta biodisponibilidad, principalmente como selenometionina:

Chaga (Inonotus obliquus): acumula selenio de forma especialmente eficiente. Su combinación de selenio con melaninas y superóxido dismutasa le otorga un perfil antioxidante de amplio espectro único entre los adaptógenos.

Reishi (Ganoderma lucidum): aporta selenio orgánico junto a triterpenos y polisacáridos, ofreciendo una acción antioxidante e inmunomoduladora combinada que amplifica el efecto individual de cada compuesto.

Shiitake (Lentinula edodes):  el Shiitake cultivado en sustratos enriquecidos puede alcanzar concentraciones de selenio significativamente superiores a las de otros vegetales, en forma de selenometionina biodisponible.

Maitake (Grifola frondosa):  fuente de selenio con propiedades inmunomoduladoras, especialmente estudiado en combinación con sus beta-glucanos como apoyo en tratamientos oncológicos complementarios.
Selenio

¿Cuándo puede existir déficit de selenio?

Aunque la deficiencia grave es poco frecuente en países con dietas variadas, existen situaciones que aumentan el riesgo:

  • Dietas muy restrictivas o monótonas sin fuentes animales.

  • Residencia en regiones con suelos pobres en selenio (frecuente en partes de Europa, China y ciertas zonas de Latinoamérica).

  • Enfermedades intestinales que reducen la absorción (enfermedad de Crohn, celiaquía).

  • Nutrición parenteral prolongada sin suplementación.

El selenio es un mineral esencial con un impacto profundo en la salud antioxidante, tiroidea, inmune y reproductiva, con especial relevancia para la mujer. Obtenerlo a través de una dieta variada, que puede incluir adaptógenos como el Chaga o el Reishi, es la estrategia más segura para mantener niveles óptimos sin riesgo de exceso.

Encuentra hongos adaptógenos en Bazar Fungi e incorpóralos como complemento dietético para sumar selenio orgánico a tu organismo de forma natural.