Antes de entrar en materia, es necesario aclarar algo que casi nadie dice: llamamos “alucinógenos” a estos hongos por costumbre o por la popularidad de esa denominación, pero el término es impreciso.
En esta guía te contamos cuáles son los hongos alucinógenos en Chile, qué especies más conocidas crecen en nuestro territorio, qué tan riesgoso (o no) es su consumo y qué pueden hacer, desde cuándo los usa la humanidad y qué dice la ley. Además, aprovecharemos de aclarar un error muy común: la especie Amanita phalloides no es alucinógena. 🍄
¿Por qué “hongos alucinógenos” es un nombre impreciso?
Lo que hacen estos hongos es alterar la conciencia, la percepción, el pensamiento y la emoción. Por eso, buena parte de la literatura científica prefiere no hablar de“alucinógenos” sino usar términos más precisos:
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Psicodélicos: del griego psyche (“mente”) y deloun (“manifestar”). Término acuñado en 1956 por el psiquiatra Humphry Osmond, en correspondencia con Aldous Huxley, y presentado públicamente en 1957.
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Enteógenos: del griego entheos (“dios dentro”) y genesthai (“generar”). Propuesto en 1979 por Carl Ruck, Gordon Wasson y colaboradores para nombrar su uso ritual y ceremonial.
En los papers todavía gana “alucinógeno” por inercia, aunque los propios autores reconocen que describe mal el efecto.
Vamos a seguir usando “hongos alucinógenos” porque es como la mayoría los conoce y los nombra en Chile, pero ya sabes el matiz: lo correcto sería psicodélicos o enteógenos.

Tres hongos que se asocian, pero no son lo mismo
Existen tres hongos que suelen asociarse con efectos similares y es importante distinguirlos:
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Hongo |
¿Qué es? |
Compuestos principales |
¿Crece en Chile? |
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Psilocybe |
Psicodélico propiamente tal |
Psilocibina y psilocina |
Sí, con registros de diferentes especies |
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Amanita muscaria |
Psicoactivo, por una vía química diferente |
Muscimol y ácido ibotenico |
Sí, introducida, asociada a árboles exóticos (no nativos) |
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Amanita phalloides |
No es psicoactivo ni psicodélico: es altamente tóxico y potencialmente mortal |
Amatoxinas |
Sí, introducida |
Que se incluya a la Amanita phalloides entre los hongos “alucinógenos” es un error de clasificación que aquí corregimos.
¿Cuántos hongos alucinógenos hay y cuáles crecen en Chile?
Primero que todo, a nivel mundial, las cifras sobre el género Psilocybe han cambiado bastante debido a revisiones taxonómicas. Bajo la clasificación moderna de Psilocybe sensu stricto (es decir, el género en sentido estricto, considerando solo las especies que realmente le corresponden hoy) se reconocen aproximadamente 150 a 165 especies.
Las cifras antiguas más altas, cercanas a las 300 especies, correspondían al concepto amplio del género (sensu lato) e incluían también especies no psicoactivas que en 2007 fueron trasladadas a otro género (Deconica).
Es decir, no es que antes se contaran más especies por desconocimiento, sino que el género se reorganizó de forma más precisa. De las especies actuales, cerca de 140 muestran el característico azulamiento asociado a la psilocibina, aunque su presencia ha sido confirmada químicamente solo en alrededor de 45.
En Chile existen registros históricos de distintas especies del género desde fines de los años 60 y los 70. Entre las documentadas se encuentran Psilocybe semilanceata, Psilocybe strictipes y Psilocybe caeruleoannulata, Psilocybe chilensis, entre otras. En 2023 se publicó además el primer registro de Psilocybe cubensis creciendo en condiciones naturales dentro del país, en la Región del Biobío.

¿Existe el cucumelo en Chile?
Un dato interesante es que Psilocybe cubensis (el conocido “cucumelo”) no tenía registros publicados en ambientes naturales de Chile hasta 2023. Ese año, Riffo y Palfner documentaron por primera vez un ejemplar encontrado en la Región del Biobío, en un pastizal con estiércol de animales campestres y materia orgánica en descomposición.
Por eso, afirmar que existen “20 subtipos de cucumelo distribuidos por todo Chile” no es correcto: se están confundiendo distintas especies del género Psilocybe con variedades o linajes informalmente denominados “strains” de P. cubensis.
Psilocybe: los hongos psilocibios
En el Cono Sur, el término “cucumelo” suele utilizarse popularmente sobre todo para referirse a Psilocybe cubensis. Para hablar del grupo en general, es más preciso referirse a hongos psilocibios o a especies del género Psilocybe que contienen psilocibina.
¿Cómo actúa la psilocibina?
Su principal compuesto psicoactivo, la psilocibina, se transforma en el organismo en psilocina, una molécula que interactúa con el sistema serotoninérgico, especialmente con los receptores 5-HT2A. De ahí provienen buena parte de los cambios en la percepción, el pensamiento, las emociones y la experiencia subjetiva.
Los efectos suelen durar aproximadamente entre cuatro y seis horas, aunque la intensidad y duración pueden variar según la cantidad, la persona y otras circunstancias.
¿La psilocibina puede provocar un infarto?
La psilocibina no se caracteriza por una alta toxicidad fisiológica aguda, pero tampoco es correcto afirmar que “no puede provocar un infarto”.
En estudios clínicos controlados, realizados con participantes previamente evaluados y seleccionados, suele producir aumentos transitorios de la presión arterial y, en menor medida, de la frecuencia cardíaca.
Los eventos cardiovasculares graves son poco frecuentes en estos contextos, pero en la literatura médica existen reportes aislados de arritmias, cardiomiopatía e infarto asociados temporalmente al consumo de hongos psilocibios. Por eso, lo correcto es hablar de un riesgo cardiovascular generalmente bajo en estudios clínicos controlados, no de un riesgo inexistente.
Tampoco existe una dosis letal humana de psilocibina bien establecida. Los estudios toxicológicos disponibles sugieren que existe un margen considerable entre las dosis que producen efectos psicoactivos y aquellas asociadas a toxicidad grave, pero extrapolar una “dosis mortal” exacta para humanos no es científicamente apropiado.
Principales riesgos de los hongos psilocibios
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Efectos psicológicos: pueden aparecer crisis de angustia, pánico, confusión, o la paranoia transitoria de los llamados “malos viajes”. Además, la alteración del juicio y de la percepción podría provocar accidentes si no estás en un contexto mental y de tu entorno adecuado (lo que se conoce como set and setting).
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Identificación incorrecta: varias especies tóxicas pueden confundirse con hongos psilocibios y algunas, como ciertas especies del género Galerina, contienen amatoxinas potencialmente mortales, similares a las presentes en Amanita phalloides. Por eso, recolectar hongos silvestres sin conocimientos micológicos sólidos puede tener consecuencias graves.

Amanita muscaria: psicoactiva, pero no es lo que parece
Es el clásico hongo de cuento de hadas: sombrero rojo con manchas blancas.
¿Es nativa de Chile? No. Su presencia en Sudamérica se relaciona con la introducción de árboles exóticos con los que forma asociaciones micorrícicas, especialmente distintas especies de pinos. En Chile existen registros de la especie principalmente en la zona centro-sur y sur, asociada a árboles introducidos.
Además, existe preocupación ecológica por su capacidad para expandirse hacia ecosistemas nativos.
Investigaciones recientes realizadas en la Patagonia argentina han confirmado mediante herramientas moleculares que Amanita muscaria puede asociarse con especies nativas de Nothofagus, como el coihue y la lenga, demostrando su capacidad invasora en bosques australes.
Ese hallazgo no debe interpretarse automáticamente como prueba de que exactamente el mismo proceso haya sido confirmado molecularmente en Chile, pero sí muestra el potencial de expansión ecológica de la especie en ecosistemas patagónicos.

¿Qué efectos tiene la Amanita muscaria?
En lo químico, tiene poco que ver con los hongos psilocibios. No contiene psilocibina. Sus principales compuestos activos son el muscimol y el ácido ibotenico:
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El muscimol actúa principalmente como agonista de los receptores GABA-A, relacionados con la inhibición neuronal.
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El ácido iboténico tiene actividad excitatoria sobre el sistema glutamatérgico y participa en la toxicidad de la especie.
El resultado puede incluir sedación, alteraciones perceptivas, desorientación, confusión, ataxia, agitación y estados de tipo delirante u onírico. Por eso su efecto no se considera equivalente al de un psicodélico clásico como la psilocibina.
Es una especie tóxica y puede producir intoxicaciones importantes. Se han registrado casos de pérdida de conciencia y coma, aunque los fallecimientos directamente atribuibles a Amanita muscaria son muy poco frecuentes.
Amanita phalloides: NO es alucinógena, es uno de los hongos más peligrosos del mundo
Esta es una de las correcciones más importantes. Amanita phalloides, conocida como “hongo de la muerte” u “oronja verde”, no tiene efectos psicodélicos ni alucinógenos. No es enteógena. Es una especie extremadamente tóxica.
¿Por qué es tan tóxica?
Su principal mecanismo de toxicidad proviene de las amatoxinas, especialmente la α-amanitina, que inhiben la enzima ARN polimerasa II. Esta enzima es fundamental para que las células produzcan ARN y, posteriormente, proteínas.
Al bloquear este proceso, las células sufren daños severos y pueden morir. El hígado es uno de los órganos más afectados, aunque también pueden producirse lesiones renales y daño multiorgánico.
Cómo evoluciona la intoxicación por amatoxinas
Una de las características más peligrosas es su evolución:
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Fase sin síntomas: después de ingerir el hongo puede existir un período aparentemente asintomático de aproximadamente 6 a 24 horas.
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Fase gastrointestinal: aparece con vómitos, diarrea y dolor abdominal intensos.
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Aparente mejoría: el daño hepático continúa desarrollándose.
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Fase crítica: en los días siguientes pueden aparecer insuficiencia hepática grave, alteraciones de la coagulación, daño renal y, en los casos más severos, falla multiorgánica.
Sus toxinas son además termoestables: cocinar, secar o congelar el hongo no elimina de manera segura su toxicidad.

Amanita phalloides en Chile
También es una especie introducida. El primer ejemplar documentado fue recolectado en 1990 en los alrededores de Temuco, asociado a Pinus radiata, y el primer reporte científico chileno fue publicado en 1992. Los investigadores plantearon que probablemente llegó al país asociada a árboles exóticos introducidos.
Está involucrada en una proporción importante de las intoxicaciones fatales por hongos a nivel mundial, pero no es correcto afirmar que quien la consume tenga automáticamente un “90% de probabilidades de morir”.
Las cifras de mortalidad varían considerablemente según la cantidad ingerida, el tiempo transcurrido antes del tratamiento, las condiciones del paciente y el acceso a atención médica especializada.
En series clínicas modernas suele hablarse de mortalidades aproximadas del 10 al 20 %, aunque pueden ser mayores en determinadas circunstancias. Sigue siendo una cifra extraordinariamente alta para una intoxicación por hongos, y una cantidad relativamente pequeña puede provocarla.
Lo que la hace especialmente peligrosa no es que se confunda con un hongo “alucinógeno”, sino que puede confundirse con especies comestibles. Por eso existe una regla básica en micología:
No se debe consumir ningún hongo silvestre cuya identificación no sea completamente segura.
¿Desde cuándo usa la humanidad los hongos psicodélicos?
Las sustancias psicodélicas forman parte de algunas de las tradiciones psicoactivas más antiguas de las que existe evidencia, aunque las afirmaciones sobre sus usos más remotos deben tratarse con cautela.
Mesoamérica
Es el caso mejor documentado. Existen evidencias arqueológicas, iconográficas e históricas del uso ritual de hongos psicoactivos en pueblos olmecas, zapotecas, mayas y aztecas, siendo estos últimos los que cuentan con registros coloniales más claros. Puede afirmarse que el uso ritual mesoamericano está sólidamente documentado, aunque las evidencias más antiguas requieren mayor cautela.
Antigua India y el Soma
El panorama acá es incierto. No hay pruebas arqueológicas concluyentes del consumo de Amanita muscaria hacia el 1600 a.C.; lo que existe es el Rigveda, un antiguo texto védico que describe una preparación ritual llamada Soma. En 1968, Gordon Wasson propuso que podría haber sido Amanita muscaria, pero la hipótesis sigue en discusión y compite con otras propuestas botánicas. Identificar al Soma con Amanita muscaria no es un hecho establecido, sino una posibilidad. Lo que sí está bien documentado es el uso ritual de este hongo en culturas de Siberia y otras regiones del norte de Eurasia.
Antigua Grecia y los Misterios de Eleusis
Incluían el consumo ritual de una bebida llamada kykeon. Una hipótesis planteada en 1978 por Wasson, Albert Hofmann y Carl Ruck propone que pudo contener derivados psicoactivos del cornezuelo del centeno (ergot), un hongo parásito de cereales. Investigaciones recientes han mostrado que técnicas compatibles con tecnologías antiguas podrían producir compuestos psicoactivos a partir del ergot, lo que aumenta su plausibilidad química, pero no demuestra que realmente se usara así. Sigue siendo una hipótesis.
Y una precisión importante para Chile
No es correcto afirmar que “las mismas especies utilizadas en Mesoamérica crecen hoy en Chile”. En ambos territorios pueden existir especies del género Psilocybe, pero eso no significa que sean las mismas.
Las sustancias psicodélicas forman parte de algunas de las tradiciones psicoactivas más antiguas de las que existe evidencia, aunque las afirmaciones sobre sus usos más remotos deben tratarse con cautela.

¿Qué dice la ley en Chile sobre los hongos psilocibios?
En Chile, la psilocibina y la psilocina se encuentran clasificadas como sustancias controladas en el marco de la ley N° 20.000 y su reglamento. Sin embargo, la situación jurídica es más compleja de lo que suele resumirse:
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La ley distingue entre tráfico, posesión y consumo según las circunstancias concretas.
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La posesión de pequeñas cantidades puede quedar fuera del delito de microtráfico cuando se justifica que están destinadas al uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo.
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Eso no significa que todo consumo o porte personal sea automáticamente legal. El artículo 50 sanciona como falta el consumo de sustancias controladas en lugares públicos o abiertos al público, así como determinadas situaciones de porte o consumo personal en esos espacios.
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De la misma forma, contempla situaciones de consumo privado cuando varias personas se han concertado específicamente para ello.
Por eso, no es correcto resumir la legislación diciendo simplemente que “el consumo personal es una falta” o que “el consumo privado está permitido” en cualquier circunstancia. Cada situación debe analizarse dependiendo del contexto.
La regulación de los psicodélicos además está siendo discutida en distintos países a medida que crece la investigación clínica sobre psilocibina, y en Chile igualmente ha existido interés científico y regulatorio sobre sus eventuales usos terapéuticos.
Como la legislación puede modificarse, cualquier información jurídica debería contrastarse siempre con la versión vigente de la ley N° 20.000, su reglamento y las fuentes oficiales de la Biblioteca del Congreso Nacional.
Para cerrar
Conocer la funga chilena implica aprender a respetarla. Algunos hongos alucinógenos contienen sustancias capaces de alterar profundamente la percepción y la conciencia. Otros pueden provocar intoxicaciones graves o incluso mortales. Y la diferencia entre unos y otros puede no ser evidente para una persona sin experiencia.
Por eso la precisión importa: no es solo una cuestión de nombres o taxonomía, es una cuestión de seguridad.
Y una aclaración sobre nosotros que viene al caso: en Bazar Fungi trabajamos con hongos funcionales, que son complementos alimenticios para el bienestar natural, como la Melena de león, el Reishi, el Cordyceps o el Maitake, entre otros.
No contienen psilocibina y no tienen relación con las especies psicodélicas ni con los hongos tóxicos mencionados en esta nota. Son especies muy distintas dentro del mismo Reino Fungi, con sus propias bondades y acción natural.
Si esto te despertó curiosidad por el lado funcional de los hongos, ¡te invitamos a conocer las especies que puedes encontrar en el Bazar Fungi! 🍄
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los hongos alucinógenos más comunes en Chile?
Hay registros históricos de varias especies de Psilocybe, como P. semilanceata, P. strictipes, P. caesioannulata y P. chilensis. P. cubensis (cucumelo) fue documentada por primera vez en ambiente natural en 2023, en el Biobío.
¿La Amanita muscaria es alucinógena?
Es psicoactiva, pero por una vía química distinta a la de los psicodélicos clásicos: no contiene psilocibina, sino muscimol y ácido iboténico. Además, es tóxica.
¿La Amanita phalloides es alucinógena?
No. No tiene efectos psicodélicos ni alucinógenos y es una de las especies más peligrosas del mundo por sus amatoxinas.
¿Cuál es la diferencia entre hongos alucinógenos, psicodélicos y enteógenos?
Son términos que se usan para hablar de efectos similares. “Psicodélico” es el que prefiere gran parte de la literatura científica; “enteógeno” se usa sobre todo para el contexto ceremonial; “alucinógeno” es el más popular, pero el más impreciso.
¿Es legal consumir hongos psilocibios en Chile?
Al día de hoy, la psilocibina y la psilocina son sustancias controladas por la ley N° 20.000. Revisa siempre la normativa vigente y las fuentes oficiales.